La depresión (también) afecta a la vista

Home » Conocimiento » La depresión (también) afecta a la vista

El tercer lunes de enero se conoce como Blue Monday o Lunes triste. El día más deprimente del año. Aunque esta denominación es más marketing que ciencia se basa en una serie de elementos: la vacaciones de Navidad y sus emociones ya están más que olvidadas, estamos en plena cuesta de enero y el siguiente periodo vacacional queda lejos. Y aunque la tristeza no es lo mismo que la depresión, si no conseguimos superar esos pensamientos negativos podemos acabar cayendo en este trastorno patológico. La depresión tiene una serie de consecuencias en nuestro cuerpo. Lo que quizás no sabías es que la depresión puede afectar también a tu vista.

 

Los ojos son la ventana para detectar otras enfermedades

Como hemos explicado previamente los ojos manifiestan en muchas ocasiones la existencia de otras patologías en nuestro cuerpo. “Los ojos son una buena ventana para la detección de enfermedades por la fácil accesibilidad y la inocuidad de las pruebas a las que podemos someterlos para diagnosticarlas”, afirma el Dr. David Antolín, director médico de Clinilaser.

Incluso en muchos casos los primeros síntomas evidentes son los que aparecen en la vista: visión doble, aparición de manchas o lunares, caída de párpados… Todos estos síntomas pueden denotar la existencia de otra enfermedad: desde diabetes hasta diferentes tipos de cáncer, pasando por la hipertensión, problemas de tiroides o hepáticos.

Aunque no es probable diagnosticar la depresión a través de los ojos, ya que sus efectos son lo suficientemente claros como para tener que esperar a un cambio en nuestra vista, lo cierto es que la depresión también afecta a nuestra visión de forma clara y directa.

 

Pérdida de visión y la depresión vasos comunicantes

Un aspecto interesante es que la propia pérdida de visión puede alimentar nuestra depresión. El paso del tiempo puede afectar a nuestro estado de ánimo. Somos conscientes de que envejecemos a medida que aparecen ciertos síntomas. Y el impacto en uno de nuestros sentidos clave como lo es la vista puede acelerar esa sensación negativa.

De hecho suele pasar que cuando un paciente se opera de cataratas suele experimentar un impulso de energía. Recobra parte de la vista que había perdido y por lo tanto siente como una “segunda juventud” visual.

 

Cómo proteger nuestra vista

Aunque no podemos proteger nuestra vista de la depresión si podemos aminorar su impacto en nuestros ojos si tenemos en cuenta ciertas recomendaciones generales. El uso de las gafas de sol, tanto en invierno como en verano, es muy importante para evitar que los daños ultravioletas dañen nuestra vista.

Una dieta adecuada con bajos niveles de azúcar y colesterol es siempre recomendable. Además vigilar nuestra presión arterial puede evitarnos también complicaciones en los ojos. Por supuesto reducir o, incluso mejor, eliminar la ingesta de bebidas alcohólicas o el consumo de tabaco son recomendaciones médicas generales.

Por último debemos siempre realizar ejercicio físico en la medida de nuestras posibilidades y desarrollar actividades en el exterior. Está comprobada la relación entre la miopía y la reclusión en espacios cerrados. También es fundamental para el correcto desarrollo de los ojos de nuestros hijos que pasen tiempo al aire libre.

Posted on